13 mayo 2014

¿ayudarles o empoderarles? [Jane Nelsen]

Estamos muy preocupadas por la alarmante facilidad con que utilizamos respuestas que hacen cosas por los niños y lo torpes que somos a la hora de usar respuestas que les den poder.

Nuestra definición de “hacer cosas por” es “ponerse entre las personas jóvenes y las experiencias de la vida, de modo que minimizamos las consecuencias de sus decisiones”.
Respuestas de este tipo son:

1-. Hacer demasiado por ellos: Hacer por los niños cosas que podrían hacer por si mismos (sacándoles del apuro después de regañarles): “no me puedo creer que otra vez hayas estado demorándolo. ¿Qué va a ser de ti? De acuerdo, yo haré por ti esta vez, pero la próxima, tendrás que sufrir las consecuencias”

2-. Dándoles demasiadas cosas: Comprar todo lo que quieren, móviles, coches, seguros, ropas que no podemos permitirnos, cd`s, comida basura… “cariño, creía que querrías hacer tus deberes ahora que te he comprado un coche, un móvil, ropa que no me puedo permitir y te he dado una gran paga”

3-. Sobornando y/o recompensando: “Te compraré un nuevo CD o te subiré la paga o un móvil si haces tus deberes”

4-. Sobreprotegiendo: Que ponerse, cuando ponerse un abrigo para que no se enfríen (como si fueran demasiado estúpidos para saber o aprender por si mismos cuando lo necesitan), escogiendo sus amigos, teniendo demasiado miedo del peligro (cariño, apresúrate y haz tanto como puedas ahora, mientras yo recojo tus ropas, y caliento el coche para que no pases frío y te llevo a la escuela)

5-. Rondando: Hacer su colada, despertarles por la mañana, haciendo sus bocadillos, llevándoles en coche a sitios que podrían ir caminando o en bici, excusándoles de ayudar a la familia porque tienen deberes… “No lo entiendo. Te he excusado de tus tareas, te he levantado temprano, te he llevado a cada sitio para que tuvieras más tiempo, te he preparado las comidas ¿Cómo puede haber pasado esto?”

6-. Mentir por ellos: Excusas al profesor, escribir notas cuando simplemente se han quedado dormidos, “no se lo diré a papa/mamá”. “De acuerdo, te escribiré una nota para el profesor diciendo que has estado enfermo esta mañana, pero tendrás que ponerte luego al día”.

7-. Castigando/controlando: Restringir actividades, eliminar privilegios, creando tu agenda para ellos “bien, entonces estas castigado y pierdes tus privilegios: no hay coche, ni tv ni amigos hasta que esté hecho”

8-. Lecciones tipo “que y como”: Explicarles lo que ha sucedido, lo que causó que sucediera así, como deberían sentirse por ello y lo que deberían hacer para resolverlo: “Bien, te he visto perder el tiempo en la televisión, pasar mucho tiempo con los amigos y durmiendo. Deberías estar arrepentido por ello. O te corriges o estas destinado a vagar por las calles como un vagabundo”

9-. Lecciones tipo “como, que y porque no puedes…” ¿Cuántas veces te he dicho que hagas los deberes temprano?” “¿Por qué no puedes ser más como tu hermano?”  “¿Por qué no puedes ser más responsable?” “¿Qué será de ti?”.

10-. Echar la culpa y avergonzar: “¿Cómo puedes haber hecho una cosa así?” “¿Cómo es que siempre te olvidas y nunca haces tus deberes?” “No puedo creer que seas tan perezoso”

11-. Vivir en la negación: “Mis niños no puede haber hecho algo semejante” Hacer caso omiso de las costumbres culturales al respecto del sexo y las drogas. Creer que algunas cosas son peligrosas sin informarse “Bien cariño, estoy segura de que no necesitas hacer deberes. Es una cosa estúpida de los profesores pensar eso. Tu eres suficientemente listo como para que te vaya bien sin hacerlos”.

12-. Rescatar/arreglar: Comprar cosas nuevas para reemplazar la que el niño pierde, contratando abogados, quedándose hasta tarde para ayudar (o hacer) trabajos de última hora. “Yo me apresuraré y lo haré mientras tú te vistes y comes tu desayuno. Lo siento pero no puedo prepararte bacón, huevos y gofres. Estoy segura de que mañana harás los deberes”

Nuestra definición de dar poder es “darles el control a los niños, de forma que ellos tenga poder en sus propias vidas”.
Las siguientes sugerencias son posibilidades que pueden ser usadas en respuesta al desafío de los deberes descuidados:

1-. Mostrar fe: “Tengo fe en ti. Confío en que sabes lo que necesitas. Sé que cuando algo es importante para ti, sabes lo que tienes que hacer”

2-. Respete la privacidad: “Respeto tu privacidad y quiero que sepas que estoy disponible si quieres discutir esto conmigo”

3-. Exprese sus límites: Comparta lo que piensa usted, como se siente usted y lo que usted desea sin dar lecciones, sin moralizar, sin insistir en que tienen que estar de acuerdo o que alguien le debe dar lo que usted quiere. “Yo no deseo ir a la escuela a sacarte del apuro. Cuando tu profesor me llame, te daré el teléfono o le diré que tiene que hablar de ello contigo”. Una actitud y tono de voz respetuosos son esenciales.

4-. Escuche sin arreglar, quitar importancia o juzgar: “Me gustaría oír lo que esto significa para ti”.

5-. Controle su propio comportamiento: “Deseo llevarte a la biblioteca, cuando lleguemos a un acuerdo por adelantado sobre una hora conveniente, pero no quiero verme involucrada en el último minuto”. “Si necesitas mi ayuda con los deberes, por favor, dímelo con tiempo”

6-. Decida lo que va a hacer usted con dignidad y respeto: Estoy disponible para ayudar con los deberes de 7 a 8 los martes y los jueves. No ayudaré con proyectos de último minuto. Si queréis puedo enseñaros habilidades para manejar el tiempo o mostraros como elaborar una rutina.

7-. Persevere con amabilidad y firmeza: Puedo ver que estás estresada por esperar al último minuto. Estoy segura que lograrás hacerlo. Estaré disponible los martes y los jueves de 7 a 8.

8-. Dejar pasar sus asuntos sin abandonarles a ellos: Deseo que vayas a la universidad, pero no estoy segura de que eso sea importante para ti. Estoy deseosa de hablar contigo de tus pensamientos y planes sobre la universidad siempre que quieras.

9-. Acuerdos y no reglas: Podríamos sentarnos y trabajar en un plan sobre los deberes con el que ambos podamos vivir. Pondremos esto en la agenda para una junta familiar, para que podamos trabajar en un acuerdo.

10-. Amar y dar valor: “Te amo como eres y te respeto para que elijas lo que sea conveniente para ti”

11-. Pida ayuda: Necesito tu ayuda. ¿Podrías explicarme porque no es importante para ti hacer los deberes?”

12-. Comparta sus sentimientos: Comparta su verdad usando frases tipo “me siento…… porque…… y desearía……” sin esperar que nadie más sienta lo mismo o que sus deseos sean concedidos. Esto es un gran modelo para los niños para que aprendan a aceptar sus sentimientos y deseos sin expectativas: “me siento mal cuando no haces tus deberes porque doy mucho valor a la educación y pienso que sería muy beneficioso para ti en tu vida. Realmente desearía que pudieras hacerlo.

13-. Juntas para resolver problemas: ¿Cuál es tu imagen de lo que está sucediendo con los deberes? ¿Estarías dispuesto a escuchar mis preocupaciones? ¿Podríamos hacer una tormenta de ideas juntas para buscar alguna posible solución?

14-. Comunicación respetuosa: “Estoy demasiado preocupado para hablar de eso ahora. Lo pondremos en la agenda para las juntas familiares de forma que podamos hablar de ello cuando no esté tan alterada”.

15-. Información frente a ordenes: “He notado que pasas mucho tiempo viendo la televisión y hablando por el teléfono en el tiempo que tienes asignado para los deberes”. “Me he dado cuenta de que dejas tus deberes para el último minuto, y luego te desmoralizas porque piensas que no podrás hacerlo”

16-. Anime a aprender de los errores: “Veo que te sientes mal por sacar una mala nota. Tengo confianza en que sabrás aprender de ello y descubrir lo que necesitas hacer para sacar la nota que deseas la próxima vez”

Mientras revisa la lista de respuestas que dan ayuda y las que dan poder, podrá ver cuán fácilmente es hacer un juego de rol con su propia experiencia y las respuestas de ayudar. ¿Siente en cambio una falta de experiencia cuando lee las respuestas que dan poder?

COMENTARIO: estas respuestas que dan poder pueden no parecer tan poderosas como lo son para los padres que están habituados a obtener resultados en el corto plazo controlando, rescatando o abandonando. La parte más difícil de esto es que devolver el poder a los niños muchas veces deviene en fallos y errores. Por tanto es solo cuando comprendemos que los errores y los fallos son una oportunidad para aprender en el proceso del éxito en la vida, que nos damos cuenta de hasta qué punto son importantes estas aseveraciones que devuelven el poder a los niños.

“Helpful hints for empowering vs. Enabling”

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