22 febrero 2014

Indefensión Aprendida [Charisse Nixon]

La indefensión aprendida es una condición psicológica en la que una persona, tras estar expuesta durante un tiempo a situaciones dolorosas que percibe como incontrolables, y que le hacen sentir reiteradamente torpe, inerme, ignorante, impotente…, aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra, y que por lo tanto, no puede hacer nada para cambiar el contexto y mejorar su situación.
La persona acaba percibiéndose percibe como sujeto pasivo, como víctima de una situación. Desesperanzada, culpabilizada y autolimitada se rinde a las circunstancias externas, resignándose a permanecer en esa situación, y sintiéndose incapaz de crear un nuevo entorno o intentar nuevos proyectos vitales.



El 2/11/2007 la investigadora en psicología del desarrollo Charisse Nixon realiza un experimento sobre indefensión aprendida con un grupo de alumnos de secundaria en Estados Unidos. Charisse les entrega a los alumnos una hoja para que resuelvan tres anagramas (un conjunto de letras desordenadas con los que formar una palabra). Tras acabar cada palabra, cada alumno debe levantar la mano y esperar la indicación de la investigadora para proseguir con la siguiente.
Lo que los alumnos no saben, es que los anagramas no son los mismos para todos: una mitad de la clase, Grupo 1, recibe una hoja con los dos primeros anagramas muy sencillos y fáciles de hacer, por tanto en seguida los resuelven y levantan la mano.
Para la otra mitad de la clase, el Grupo 2, los dos primeros anagramas no tienen solución.
El truco es que el tercer anagrama es el mismo para los dos grupos. Sin embargo mientras que los alumnos del Grupo 1 lo resuelven fácilmente, los del Grupo 2 en su mayoría no son capaces de solucionarlo.
Una vez acabado el experimento, al preguntarles a los alumnos del Grupo 2 como se sintieron al ver que ellos no lograban resultados mientras que sus compañeros si responden que se sintieron frustrados,  estúpidos, impotentes, avergonzados…
El desaliento generado por las experiencias previas indujo en el Grupo 2 sentimientos de impotencia que les impidió resolver el último anagrama.
Este experimento muestra como la falta de confianza en nosotros mismos puede disparar un mecanismo automático en nuestro cerebro, la indefensión aprendida, que nos lleva a no ser capaces de actuar y a pensar que no hay salida de nuestra situación.

fotografía original: Lee Jeffries

No hay comentarios:

Publicar un comentario

tu opinión me enriquece
¡convierte mi monólogo en nuestro diálogo!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Sigueme en Facebook