02 noviembre 2013

Manual de Pedagogía Negra [Alice Miller]

"Los métodos para reprimir la espontaneidad vital son: tender trampas, mentir, aplicar la astucia, disimular, manipular, amedrentar, quitar el cariño, aislar, desconfiar, humillar, despreciar, burlarse, avergonzar y aplicar la violencia hasta la tortura. También forma parte de la «pedagogía negra» transmitir al niño, desde un comienzo, informaciones e ideas falsas."
“El desprecio y el acoso al niño débil, así como la supresión de los contenidos vitales, creativos y emocionales en el niño y en el propio Yo recorren tantos planos de nuestra vida que apenas si nos llaman la atención. Con diferente intensidad y aplicando sanciones diferentes, aunque casi en todas partes, aflora la tendencia a desprenderse lo más pronto posible del niño que llevarnos dentro, es decir, de aquel ser débil, desamparado y dependiente, para convertirnos finalmente en ese personaje grande, independiente y experimentado, que merece respeto. Si reencontrarnos a aquel ser en nuestros hijos, lo perseguiremos con los mismos medios con que una vez nos persiguieron, y llamarnos a esto «educación».

En lo sucesivo aplicaré ocasionalmente el concepto de «pedagogía negra» (Schwarze Pädagogik) a esta complejísima actitud, y el respectivo contexto permitirá ver, en cada caso, qué aspecto estoy situando en primer plano. Los distintos aspectos pueden deducirse directamente de las citas antes mencionadas, de las que podernos aprender lo siguiente:
1. que los adultos son amos (iy no servidores!) del niño dependiente;
2. que deciden, como dioses, qué es lo justo y lo injusto;
3. que su ira proviene de sus propios conflictos;
4. que el niño es responsable de ella;
5. que a los padres siempre hay que protegerlos;
6. que los sentimientos vivos del niño suponen un peligro para el adulto dominante;
7. que al niño hay que «quitarle su voluntad» lo antes posible;
8. que todo hay que hacerlo a una edad muy temprana para que el niño «no advierta nada» y no pueda traicionar al adulto.

Los métodos para reprimir la espontaneidad vital son: tender trampas, mentir, aplicar la astucia, disimular, manipular, amedrentar, quitar el cariño, aislar, desconfiar, humillar, despreciar, burlarse, avergonzar y aplicar la violencia hasta la tortura.
También forma parte de la «pedagogía negra» transmitir al niño, desde un comienzo,  informaciones e ideas falsas. Estas han ido pasando de generación en generación y son aceptadas con respeto por el niño, aunque no sólo no han sido demostradas, sino que su falsedad puede probarse. Entre estas ideas están, por ejemplo:
1. que el sentimiento del deber engendra amor;
2. que se puede acabar con el odio mediante prohibiciones;
3. que los padres merecen respeto a priori, por ser padres;
4. que los niños, a priori, no merecen respeto alguno;
5. que la obediencia robustece;
6. que un alto grado de autoestima es perjudicial;
7. que una escasa autoestima conduce al altruismo;
8. que la ternura es perjudicial (amor ciego);
9. que atender a las necesidades del niño es malo;
10. que la severidad y la frialdad constituyen una buena preparación para la vida;
11. que la gratitud fingida es mejor que la ingratitud honesta;
12. que la manera de ser es más importante que el ser;
13. que ni los padres ni Dios sobrevivirían a una afrenta;
14. que el cuerpo es algo sucio y repugnante;
15. que la intensidad de los sentimientos es perjudicial;
16. que los padres son seres inocentes y libres de instintos;
17. que los padres siempre tienen razón.

Si consideramos el terror que emana de esta ideología y el hecho de que a finales de  siglo aún seguía en su apogeo, apenas nos sorprenderá que Sigmund Freud tuviera que encubrir -con ayuda de una teoría que anulaba el inadmisible descubrimiento- su inesperada exploración en el ámbito de la seducción sexual de los niños por parte de los adultos, exploración que debía al testimonio de sus pacientes. Un niño de su época no debla darse cuenta -so pena de incurrir en severísimas sanciones- de lo que los adultos hacían con él, y, si Freud hubiera insistido en su teoría de la seducción, no sólo habría tenido que temer a sus padres introyectados, sino que habría estado expuesto sin duda a una serie de afrentas reales y probablemente a un aislamiento total y a la expulsión de la sociedad burguesa."

"Por tu propio bien. Raíces de la violencia en la educación del niño."
Ed. Tusquets, Barcelona, 1998, Pg. 66-67
fotógrafa: Tina Baker

1 comentario:

  1. Esto es formidable! Aún en nuestra "avanzada civilización" queda mucho de la educación negra. El La "reformita educativa" de México, no hay tal reforma en y a la educación, solo se trata de un ajuste de cuentas entre el gobierno y los Maestros que no se rinden. Si pusieramos atención a tus palabras, en ellas podríamos basar una verdadera Reforma Educativa, que nos reforme y nos eduque a todos.

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